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¿Se puede anular un parte amistoso?

Afortunadamente, aunque los siniestros en carretera con otros conductores no siempre son todo lo cordiales que nos gustaría, los acuerdos amistosos son la solución más frecuente en caso de accidente. Sin embargo, aunque los partes amistosos son habituales, no siempre completamos de forma correcta la Declaración Amistosa de Accidente de Automóvil (DAA) y cometemos errores. Llegado ese punto: ¿se puede anular un parte amistoso? Te contamos cómo realizar la anulación de partes amistosos y algunos consejos prácticos. ¡Vamos a verlo!

Vamos a hablar sobre

Qué debes saber antes de anular un parte amistoso

Pongámonos en situación: acabamos de tener un siniestro con otro conductor y firmamos una declaración amistosa de accidente. Sin embargo, con las prisas abandonamos el lugar del accidente habiendo cometido errores en el parte que deben corregirse. ¿Se puede anular un parte amistoso? La respuesta es sí pero con matices.

Lo primero de todo es saber que la conocida como Declaración Amistosa de Accidente de Automóvil (DAA) es un modelo de impreso que suele facilitarnos la compañía aseguradora para declarar siniestros de automóviles. Es uniforme y compartido para todas las aseguradoras, y se encuentra homologado con el resto de países de la Unión Europea.

Descarga el Modelo de Parte Amistoso de Accidente (DAA)

Si te planteas cómo puedes dar marcha atrás este modelo de parte amistoso informado a la aseguradora, lo esencial es actuar con rapidez. La comunicación con la compañía de seguros es importante a la hora de retractarse del parte amistoso ya que es posible que ambas partes no hayan comunicado a la vez el siniestro a sus compañías, y se pueda anular el parte amistoso antes de iniciar el proceso de reclamación.

Además, es posible que si existen razones válidas para corregir el parte, como un malentendido o nueva evidencia del accidente, nuestra aseguradora pueda reconsiderar con facilidad la situación.

Se puede anular un parte amistoso pero es imprescindible un marco de comunicación transparente y clara mutuo.

Pasos a seguir para anular un parte amistoso

Si después de tener un accidente, y una vez presentado el parte amistoso a la compañía de seguros, existe algún error en la información y queremos saber si se puede anular un parte amistoso, debemos seguir los siguientes pasos:

Acuerdo ambas partes: se puede anular un parte amistoso si ambas partes están de acuerdo. Puede ser que por incluir datos erróneos o por rellenar el parte amistoso de forma incorrecta queramos anularlo. No hay problema, siempre y cuando mantengamos buena comunicación con la otra parte implicada.
Ponernos en contacto con la aseguradora: deberemos contactar con nuestra compañía de seguro de coche para informar que queremos modificar el parte amistoso.

Errores comunes que debes evitar al anular un parte amistoso

Al igual que existen errores comunes a la hora de cumplimentar un parte de accidente, también se producen a la hora de buscar saber si se puede anular un parte amistoso. Debemos evitar:

Aportar datos falsos. Falsificar un parte de accidente es ilegal. Si buscamos modificar un parte amistoso de accidente porque, voluntariamente, hemos introducido datos falsos, nuestra compañía de seguros no sólo puede negarnos la anulación, sino también abrirnos un expediente negativo como clientes.
Anular el parte sin comunicarlo a la otra parte. Permitir a un conductor modificar un parte amistoso sin supervisarlo, o valorar unilateralmente si se puede anular un parte amistoso, no es recomendable. A posteriori, podemos encontrarnos con sorpresas desagradables por parte de las aseguradoras.
Firmar la modificación sin conformidad. Si no estamos conformes con la cumplimentación o la modificación de un parte amistoso, no debemos firmar el documento.
Omitir la comunicación de lesiones o daños materiales leves. Si alguna de las partes insiste en valorar si se puede anular un parte amistoso para obviar la presencia de lesiones, por mínimas que sean, debemos negarnos.
Informar unilateralmente del accidente. Las dos partes deben comunicar a la aseguradora cualquier nuevo parte o modificación de parte de accidente. Ambas aseguradoras (o la misma, de pertenecer los conductores a la misma compañía) deben recibir información del siniestro por cada parte implicada.

¿Qué te recomendamos en CHECK24 antes de anular un parte amistoso?

Desde CHECK24, como expertos en seguros de coche, te recomendamos ante todo una buena comunicación. La primera recomendación sabiendo de antemano que se puede anular un parte amistoso, es hacerlo de forma rápida, transparente y directa. Ponernos en contacto con nuestra aseguradora y proporcionar toda la información que nos soliciten, en el menor tiempo, es clave para que la anulación de un parte de accidente finalice de forma exitosa.

Abandonar el lugar del accidente sin facilitar datos

Cuando se produce un accidente se nos pueden pasar muchas cosas por la cabeza. Entre ellas, la posibilidad de abandonar el lugar del accidente sin facilitar datos

Sin embargo, debes saber que esta acción tiene consecuencias negativas ¡y son graves! Es cierto que no es lo mismo el abandono del lugar del accidente sin heridos que en el supuesto de que haya personas implicadas o incluso fallecidos, pero en todas las situaciones afrontaremos sanciones, puede que la retirada del carnet, aumento de la prima de los seguros de coche o incluso una sentencia penal. 

Vamos a hablar sobre

¿Es posible abandonar el lugar del accidente sin facilitar datos cuando no hay heridos? ¿Y si hay heridos? 

Solo existe una razón legal que justifique y permita el abandono del lugar del accidente, haya o no haya heridos, y es que permanecer en él suponga un riesgo para tu salud o que necesites ayuda médica urgente. 

Ninguna de estas situaciones te exime, no obstante, de comunicar cuando te sea posible a las autoridades lo sucedido, sobre todo si hay heridos, para que puedan socorrerlos a ellos también. 

Quizás te plantees la situación de que provocas sin querer un accidente y solo hay daños materiales en tu coche y en la vía pública, un establecimiento, etc. Parece que abandonar el lugar del accidente sin facilitar datos no tiene consecuencias negativas para nadie. 

Pero no debes olvidar que tu seguro tiene necesariamente cobertura de responsabilidad civil, que cubre precisamente los daños a terceros y a objetos ante un accidente de conducción causado por tu parte. 

Abandonar el lugar solo dificultará las cosas y acarreará consecuencias de distinto grado para ti, según lo que haya sucedido. 

¿Qué roles en el delito de abandono del lugar del accidente existen?

Al abandonar el lugar del accidente identificamos los siguientes roles: 

  • Sujeto activo: conductor responsable del accidente que se da a la fuga, sin prestar ayuda a las víctimas, en caso de haberlas. 
  • Sujeto pasivo: víctima de un accidente que ha sufrido lesiones o ha fallecido a causa del mismo. 
  • Elemento subjetivo: abandono del lugar del accidente de forma voluntaria y consciente, sin que la causa sea que exista riesgo grave para el conductor. 

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de abandonar el lugar del accidente sin facilitar datos? 

Abandonar el lugar del accidente sin facilitar datos tiene diferentes consecuencias en función de las siguientes variables: 

  • Si hay víctimas o no. 
  • Si el responsable del accidente está herido de gravedad o no. 
  • Si la causa del accidente es por imprudencia o fortuita. 

Delito penal

El Código Penal tipifica como delito abandonar el lugar del accidente sin facilitar datos, pero con dos diferencias muy importantes: 

  • Si el accidente se produce por una imprudencia, la sanción es mayor. Estos supuestos son, por ejemplo, cuando se conduce bajo los efectos del alcohol o se participa en una carrera ilegal. 
  • Si se produce de forma fortuita, es decir, por una casualidad y sin cometer ninguna ilegalidad, la sanción por abandonar el lugar es menor, pero conlleva tanto pena de cárcel como retirada del carnet igualmente. 

Sanciones penales

Las sanciones penales que acoge la legislación vigente se aplican únicamente en el supuesto de que se produzca un accidente en el que haya heridos o muertos. 

En el caso de darse a la fuga tras un accidente imprudente, la sanción penal se basa en una sentencia que puede ser de 1 a 4 años de cárcel y la retirada del carnet de conducir, también de 1 a 4 años. 

En el caso de darse a la fuga y que el accidente haya sido fortuito, la pena de cárcel puede ser de 3 a 6 meses y la retirada del carnet de conducir durará entre 6 meses y 2 años. 

Retirar el permiso de conducir

La retirada del permiso de conducir viene ligada a la sanción penal y no a la sanción administrativa que se puede sufrir en caso de abandonar el lugar del accidente sin facilitar datos, sin que haya heridos o fallecidos. 

Por tanto, solo nos retirarán el carnet de conducir bajo una condena penal. Si no es así, lo que podemos sufrir es una sanción administrativa que puede alcanzar los 200 euros. De nuevo, otro motivo más por el que es más prudente y aconsejable notificar el accidente y dejar que la compañía de seguros se encargue de todo. 

Aumento de las primas del seguro 

Si recibes una sanción de cualquier tipo relacionada con tu historial al volante, la compañía de seguro puede aumentar las primas de su servicio, dado que identificará un mayor riesgo al asegurarte. 

Por lo que, además de las consecuencias directas que tiene abandonar el lugar del accidente sin facilitar datos, debes sopesar los efectos a largo plazo y de forma indirecta que puedes afrontar. 

Obligación del conductor tras el abandono del lugar del accidente

En el supuesto de que el conductor abandone el lugar del accidente porque necesita recibir urgencia médica inmediata o corre riesgo su vida por permanecer en el sitio (de ser atropellado, de que ocurra una explosión), en cuanto le sea posible debe hacer lo siguiente: 

  • Ponerse en contacto con las autoridades, notificar el accidente y solicitar ayuda sanitaria si es preciso, detallando todo lo posible la ubicación exacta. 
  • Ponerse en contacto con su seguro de coche para saber cómo proceder con respecto a su vehículo y los daños ocasionados. 

Qué hacer frente al delito de abandono del lugar del accidente 

¿Y en el supuesto de estar en el lado opuesto? Es decir, ¿qué podemos hacer si alguien provoca un accidente y abandona el lugar? 

Si has podido tomar el número de matrícula de una forma segura, informa a las autoridades y se encargarán de localizar al culpable. 

Si no te ha sido posible, intenta preguntar a posibles testigos de la zona, si pueden aportar alguna información útil. 

Igualmente, notifica a tu compañía de seguros acerca de lo sucedido y pon la denuncia correspondiente, para no tener que asumir la responsabilidad de la reparación o indemnización por daños causados por el conductor a la fuga. 

Qué hacer tras un accidente sin parte amistoso ni atestado

El parte amistoso es la forma más rápida, cómoda y sencilla para todos los implicados en un accidente, de trasladar la responsabilidad a la compañía aseguradora y que se encargue absolutamente de todo. Pero como su denominación indica, es «amistoso», es decir, una alternativa que deben aceptar todas las personas que se han visto en ese accidente, con o sin responsabilidad del mismo. Por tanto, también es voluntario y es posible verse en la situación de haber sufrido un accidente y no contar ni con parte amistoso ni con atestado. ¡Te contamos cómo actuar en estos casos! 

¿Qué sucede en accidente sin parte amistoso ni atestado?

Si te encuentras en la situación de que hay un accidente sin parte amistoso ni atestado, no pierdas los nervios ¡no está todo perdido! En CHECK24 te damos los mejores consejos sobre cómo actuar en cada una de estas situaciones: 

Existen lesiones 

En un accidente sin parte amistoso ni atestado en el que existen lesiones, tiene como prioridad los heridos. De momento que no te preocupe nada más. Si te encuentras bien, llama a una ambulancia y a la policía. En la medida de lo posible, comprueba cómo están el resto de involucrados en el accidente e informa de ello a los servicios de emergencia para que puedan actuar de una forma más precisa. 

Cuando lleguen las autoridades, independientemente de la gravedad del accidente y de la situación de los heridos, rellenarán un atestado. Ese documento será prueba suficiente para el seguro, por lo que no necesitarás entregarle nada más. 

Si has sufrido tú cualquier daño físico, acude al hospital y pide el parte de lesiones. Cualquier prueba que necesites debe hacerse en las 72 horas siguientes al accidente para ser considerado todo consecuencia de lo sucedido. 

Conductor a la fuga 

En el caso de que se produzca un accidente sin parte amistoso ni atestado y el conductor se dé a la fuga, hay varias formas de proceder. 

Lo ideal en estas situaciones es que hayas conseguido alguno de los datos del conductor. Es posible que haya completado el parte amistoso y no lo haya firmado por cualquier razón, tras lo que ha decidido darse a la fuga. 

No hay ningún problema. Ni se te ocurra salir detrás de él, porque no serviría de nada más que para ponerte en riesgo. Con estos datos llama a la policía y no muevas en absoluto tu vehículo, para que levanten el atestado sin que haya alteración de los hechos. 

Si no tienes ningún dato en el parte amistoso, es posible que hayas memorizado su matrícula o que en la zona haya testigos que puedan ayudarte a conseguir algo de información. 

En el peor de los casos, es decir, si no has podido identificar al conductor ni a su vehículo de ninguna forma, debes llamar igualmente a las autoridades. El atestado será lo más importante para el seguro. 

Si es posible que te correspondan indemnizaciones, entrega una copia del atestado a tu aseguradora y se dará el siniestro como notificado. Como no existe la posibilidad de identificar al culpable, el Consorcio de Compensación de Seguros será la entidad responsable de las indemnizaciones y los arreglos correspondientes. 

Este Consorcio es una entidad de tipo pública, que recibe un porcentaje de todas las pólizas de seguros, precisamente para cubrir situaciones como la que te hemos descrito. 

Causas por las que no se dispone de un parte amistoso ni atestado 

Un parte amistoso es un acuerdo entre distintos conductores sobre lo que ha sucedido en un accidente. No siempre es fácil coincidir en la versión de los hechos, por lo que muchas veces no se cumplimenta por desacuerdo entre los implicados. 

También hay casos en los que una de las partes teme las consecuencias previstas por estar haciendo algo ilegal, ya sea conducir sin seguro, sin puntos, con una tasa de alcoholemia por encima de lo permitido, etc. 

En estas situaciones se teme más la sentencia sobre la situación de ilegalidad que la responsabilidad sobre el accidente, por lo que de igual forma se rechaza rellenar el parte amistoso.

¿Qué hacer si el otro conductor se niega a firmar parte amistoso? 

Si el otro conductor se niega a firmar el parte amistoso, lo propio es llamar a la policía, que en un atestado completará la información del accidente con las versiones de ambos conductores o de todas las partes implicadas. 

Los peritos serán los profesionales que tendrán que analizar los hechos y llegar a una conclusión sobre quién es responsable del accidente. 

Si el otro conductor se niega a firmar el parte amistoso, lo propio es llamar a la policía, que en un atestado completará la información del accidente con las versiones de ambos conductores o de todas las partes implicadas. 

Los peritos serán los profesionales que tendrán que analizar los hechos y llegar a una conclusión sobre quién es responsable del accidente. 

¿Cómo reclamar después de un accidente sin parte amistoso? 

El atestado de la policía resulta imprescindible para los accidentes en los que no haya parte amistoso. Ese documento será el que se utilizará para valorar las responsabilidades en el siniestro y, por tanto, las opciones de reclamación. 

¿Cómo conseguir una indemnización en un accidente sin parte amistoso ni atestado? 

En un accidente sin parte amistoso ni atestado, la única manera de conseguir una indemnización es acudir a juicio. En estos casos lo ideal es contar con abogados que tengan especialización en accidentes de tráfico, para aumentar las probabilidades de éxito. 

No obstante, ante la posibilidad de un juicio no siempre hace falta llegar a los tribunales. Es posible que, en función de las pruebas existentes, la aseguradora plantee una indemnización negociada que puedes aceptar o, si no la consideras justa y prefieres apoyarte en tu abogado, la puedes también rechazar. 

Ten en cuenta que la situación de un accidente sin parte amistoso ni atestado es la más compleja de todas y la que menos opciones ofrece para conseguir una indemnización. Por norma general, aceptar la negociación de la aseguradora, aunque sea menor de lo que te gustaría, suele ser más aconsejable que tener que ir a juicio. 

¿Qué hacer si la parte contraria no reconoce el accidente?

Tener un accidente de coche es algo que puede pasar en cualquier momento, aunque la gran mayoría de conductores nos esforcemos por evitarlos. Un deslumbramiento al conducir con el sol de frente, un vistazo demasiado breve en un cruce sin visibilidad o un pequeño despiste son culpables de que hasta el conductor más cauto haya tenido que dar un siniestro a su seguro. Y, por suerte, la gran mayoría de lo que las aseguradoras califican de “accidente” no tiene más consecuencia que desperfectos en el coche y ninguna víctima. Tal vez por este motivo, que el otro conductor admita la culpa es algo frecuente y que puede meterte en un aprieto con tu seguro. Por eso en CHECK24 vamos a contarte qué hacer si la parte contraria no reconoce el accidente.

Por el principio: qué hacer en caso de accidente

El concepto de “accidente” tiene un rango mucho más amplio de lo que se puede suponer: desde un pequeño roce hasta los siniestros graves a alta velocidad con peores consecuencias. Por supuesto, en un accidente con heridos lo esencial será pedir asistencia sanitaria, y los trámites del seguro quedarán en segundo plano, ya que las autoridades se harán cargo de redactar un atestado.

En el caso de un siniestro leve y sin heridos, la cosa es diferente. Así, se cuenta con la ventaja de que no es necesario buscar a las autoridades y que todo se puede resolver entre los implicados en el accidente. Sin embargo, su ventaja también puede llegar a ser su mayor inconveniente, ya que puedes encontrarte con quien intente aprovecharse de la situación.  

El parte amistoso: documento esencial

La forma más sencilla de afrontar esta situación es, como seguro que ya sabes, rellenando un parte.

El parte amistoso es un documento creado para facilitar el papeleo de avisar a las aseguradoras del accidente, y sin que sea necesario consultar el testimonio de las autoridades. Lo habitual es que, si te ves implicado en un accidente, rellenar un parte amistoso sea la solución más sencilla a la situación. Existe un modelo estandarizado de parte de accidente que las aseguradoras hacen llegar junto con el resto de la documentación, de forma que todas las compañías trabajan con el mismo sistema. Sin embargo, también hay aplicaciones específicas para ello, e incluso se pueden declarar los partes en las propias áreas de cliente de las apps y webs de las aseguradoras.

Sin embargo, también es posible que el parte amistoso no sea una alternativa viable, como veremos a continuación.

Qué hacer si la parte contraria no reconoce el accidente

Para que haya un parte amistoso tiene que haber un acuerdo, así que si las versiones de los implicados no coinciden no será posible rellenar un parte. Sin embargo, no es recomendable abandonar el lugar del accidente sin que quede registro de los hechos porque eso tendría graves consecuencias.

Lo más importante llegado este punto es mantener la cabeza fría y no retrasar el trámite, por muy pesado que tú y los otros conductores sepáis que va a ser. Por este motivo, o porque alguno de los implicados quiera escabullirse, alguien puede proponer dejar para otro momento esta conversación. Llegado el caso, sé muy consciente de que, si los otros conductores y tú os separáis, va a ser imposible que os pongáis en contacto otra vez, por lo que el siniestro quedará sin declarar. No importa si habéis intercambiado teléfonos o quedado para discutir el asunto tomando una cerveza, casi seguro será una maniobra de distracción para no declarar el accidente, por el motivo que sea.

Una vez consigas que ninguno de los implicados se marche, la forma más sencilla de llegar a una resolución es llamar a las autoridades para que hagan un atestado. En este documento quedarán recogidos todos los datos de los implicados y una visión objetiva de lo ocurrido. Esto supone que será una prueba de gran valor, tanto para las autoridades si se ha infringido la ley como para las aseguradoras para saber quién ha sido responsable.

En caso de duda, documenta lo ocurrido

Incluso si eres una persona confiada, en estos casos puede resultarte útil pecar de lo contrario. Aunque sientas que no está justificado, puedes aprovechar la espera a las autoridades para hacer fotos del accidente, ya que tal vez las necesites en el futuro. Si además ha habido testigos del accidente, su testimonio también puede ser de utilidad si la parte contraria no reconoce el accidente.

¿Y si el contrario no informa a su aseguradora?

A pesar del revuelo inicial, ya tienes el parte firmado y te tranquilizas, porque con este documento ya puedes informar a tu seguro, y el otro conductor hará lo propio. Sin embargo, todavía hay inconvenientes que pueden surgir en este proceso, empezando por el olvido o incluso la mala fe del otro.

Así, puede ser que, cuando pienses que ya está todo resuelto, te notifiquen que los otros implicados en el siniestro no han dado parte a su compañía. En ese caso deberás poner una reclamación para que su seguro abra el siniestro y las aseguradoras puedan llegar a un acuerdo entre sí. Es en este momento cuando cobra importancia el parte, ya que será el primer punto de referencia que usen para aclarar lo ocurrido. También consultarán a testigos, si los hubiera.

En cualquier caso, si no hay daños personales, las aseguradoras tienen métodos para resolver todo fácilmente. Así, estas compañías suelen suscribir convenios de indemnización directa, que permiten al asegurado recibir indemnización incluso sin parte amistoso.

Cuando todo lo demás falla: reclamación judicial

Si en todas estas situaciones no has salido airoso y no queda de ninguna forma constancia del accidente, ni las aseguradoras se ponen de acuerdo, solo te queda una solución: la vía judicial. Deberás buscar un abogado, preferiblemente especializado en accidentes, que te asesore para poder recibir la indemnización que te corresponde y que el culpable se haga cargo de los gastos de la reclamación.

En este caso, de nuevo, necesitarás pruebas. Entre las más habituales y útiles, se encuentran:

  • Atestado policial
  • Informes periciales
  • Fotografías del momento del accidente
  • Testimonios de testigos que presenciaron el accidente
  • Informes médicos en caso de que el accidente haya supuesto lesiones graves.

Aun así, es posible que el juez determine que no es posible determinar la culpabilidad. Si ocurriera eso, el caso se cerraría y cada implicado en el accidente deberá hacerse cargo de su propia reparación.

Conclusión

Hasta aquí las opciones que tienes si la parte contraria no reconoce el accidente. Así, ves que el rango de posibilidades es amplio para que no te quedes desprotegido. Aun así, es muy importante que no te descuides y tengas siempre forma de demostrar lo ocurrido.

Y, por supuesto, la mejor defensa siempre será un seguro que se ajuste a tus necesidades. Usa el comparador de seguros de coche de CHECK24 y compara entre los mejores presupuestos sin arriesgarte a sacrificar las coberturas que más necesites para el seguro de tu coche.

Cómo rellenar un parte amistoso de accidente

Cada día, utilizamos el coche para hacer tareas cotidianas. Es un elemento habitual en la vida de muchas personas. Con esta frecuencia de uso, existe la posibilidad de que tengamos algún accidente grave o leve en algún momento al volante y tengamos que notificar al seguro. Para ello, nos resultará muy útil saber cómo rellenar un parte amistoso de accidente.

¿Qué es un parte amistoso? ¿En qué beneficia esto al conductor? Vamos a detallar los pasos a seguir para rellenar este documento y las ventajas que tiene frente a un incidente de tráfico.

¿Qué es un parte amistoso?

Antes de declarar un parte amistoso al seguro, tenemos que conocer sus características, bajo qué circustancias declararlos y qué debemos hacer despues.

El parte amistoso es un documento utilizado en España desde 1988. Agiliza el proceso de las indemnizaciones a los asegurados cuando este pago tenga como origen un siniestro entre dos coches.

Se compone de dos hojas autocalcables, lo que permite a los implicados poder obtener una copia rápida del parte con los datos que se hayan completado en común.

Normalmente son las aseguradoras quienes facilitan varias copias de este documento. En caso de no disponer de ellas, puedes descargártelas a través de esta plantilla. También, dependiendo de la compañía, podrás conseguirlo a través de su área de cliente. Recuerda imprimir una para ti y una para la otra persona.

Es un modelo oficial y estandarizado para casi todos los países de la Unión Europea, menos por el idioma oficial de cada lugar, que varía. Esto permite que, si sufrimos un accidente con nuestro coche en cualquiera de los países que lo aceptan, podamos realizar los trámites de manera ágil y sencilla.

¿Cuándo se debe usar el parte amistoso de accidente?

El parte amistoso de accidente puede ser utilizado cuando haya un accidente en el que estén involucrados dos vehículos con seguro en vigor y que hayan sufrido daños materiales.

Para rellenar el parte, primero debemos estacionar ambos vehículos en una zona donde no obstaculicen el tráfico. Seguido de esto, hay que señalizar el lugar del accidente con dos triángulos de emergencia, a 50 metros del coche en ambos sentidos. No hay que olvidarse de la obligación, según el Reglamento General de Circulación, de ponerse el chaleco reflectante para avisar a los conductores que transiten por la vía.

Una vez hecho esto, las dos partes involucradas en el incidente deben determinar cuáles han sido los hechos a través del parte amistoso de accidente.

¿Cuándo no se debe usar el parte amistoso de accidente?

El uso del parte amistoso de accidente facilita el papeleo con la aseguradora, pero no sirve en todos los casos. Así, no se deberá usar en las siguientes situaciones:

  • No se llegue a un acuerdo entre ambas partes implicadas. Si los dos involucrados no llegan a determinar quién es el culpable del accidente, tendrán que ser las autoridades pertinentes las que intervengan.
  • Haya más de dos vehículos afectados. El parte amistoso sólo está indicado cuando haya dos implicados en el siniestro.
  • Existan daños personales derivados del accidente. O, dicho de otra forma, si alguien ha resultado herido. En este caso, habrá que comunicar el siniestro a la autoridad pertinente, que se encargará de completar un atestado en el que se explican los hechos.

¿Qué datos necesito para dar un parte amistoso al seguro?

Respecto a los datos que deben figurar a la hora de dar un parte amistoso al seguro, hay que anotar los siguientes datos en las columnas correspondientes del documento, bajo los apartados de Vehículo A y Vehículo B:

  • Fecha y hora: en el apartado 1 es necesario apuntar fecha y hora del siniestro.
  • Lugar: en el punto 2 del parte amistoso se ha de indicar la localización (país) y lugar exacto en el que ha ocurrido el accidente. Debe ser una ubicación lo más precisa posible, indicando qué carretera es, qué calle o qué intersección para que sea preciso.
  • Víctimas: en el campo número 3 se deber marcar si hay víctimas o no, y los daños personales ocasionados. Es necesario recordar que, si se completa este apartado, se debe comunicar el accidente a la Policía Local o a la Guardia Civil para que completen el atestado que corresponda.
  • Daños materiales: aquí se debe indicar si el asegurado ha causado daños a otros vehículos, diferentes a los involucrados directamente en el accidente, así como a otro tipo de objetos ajenos que hayan sido dañados (facha de un edificio, señales de tráfico, etc.).
  • Testigos: Si existen testigos en el accidente, es necesario indicar su nombre, dirección y teléfono de contacto por si fuera necesario localizarles en un futuro. Puede que un primer momento todo parezca muy claro, pero siempre se recomienda recoger la información de los presentes por si las cosas cambiaran en el transcurso de las acciones.
  • Asegurado: en este apartado se deben cumplimentar los datos del tomador del seguro. Es necesario completar el nombre, apellidos, código postal, domicilio y país, además de teléfono o email para facilitar la comunicación. Hay que tener especial cuidado con esta información ya que cualquier error puede dificultar la localización de la póliza y el pago del siniestro.
  • Vehículo: marca, modelo y matrícula del coche, así como su lugar de matriculación. Si hubiera un remolque, también habría que declarar sus datos. Si no tienes, puedes dejar este apartado en blanco.
  • Aseguradora: nombre de la compañía aseguradora, número de póliza, número de la carta verde (exclusivo para conductores extranjeros), teléfono y dirección de la oficina o corredor de seguros. También se debe cumplimentar si el seguro cubre daños propios o no.
  • Conductor: este punto se completa a partir del permiso de conducción. Se necesitan los datos de la persona que conducía el vehículo en el momento del accidente, y que así están registrados en el carné de conducir.
  • Punto de choque inicial: en ambas columnas hay que completar dónde se inició el golpe en el coche.
  • Daños apreciados al vehículo: este espacio está reservado para describir los daños que se observen en el vehículo A y B junto con otras apreciaciones que se quieran añadir sobre el siniestro.
  • Croquis: En la columna central es necesario hacer un dibujo aproximado de como se ha producido el suceso. Es importa señalar los sentidos de la marcha de los coches, la posición, etc., ya que será de mucha ayuda a la hora de esclarecer la situación del siniestro.
  • Observaciones: este espacio está reservado para describir los daños que se puedan ver en el vehículo A y en el vehículo B, junto con otras observaciones que se quieran añadir.
  • Circunstancias: el último apartado, enumerado como 12, se han marcar las circunstancias en las cuales se ha producido el accidente. Se trata de un parte muy importante del documento para asignar las responsabilidades correspondientes.
  • Firma: por último, la firma de ambas partes indicando que están de acuerdo con la declaración que se ha hecho del siniestro. Es necesario que ambas partes firmen el parte para que sea válido.

Cuando se haya rellenado el parte amistoso, ambas partes deben quedarse con una copia. Llegados a este punto, ninguno de los conductores podrá añadir otras circunstancias o datos en su documento, y lo que se tenga será la versión oficial de lo ocurrido.

¿Qué ocurre si la otra persona no quiere firmar el parte amistoso?

Si el conductor del otro vehículo no quisiera firmar el parte amistoso, lo mejor que se puede hacer es llamar a la autoridad pertinente, sea la Guardia Civil o la Policía Local. El documento facilita los trámites, pero a falta de este las autoridades deben crear un atestado que certifique el accidente y los motivos.

Cuando tengas todos estos datos recogidos, deberás dar la información al seguro para que comience con los trámites.

¿Qué plazo hay para comunicar el parte al seguro?

Mucha gente cree que es obligatorio firmar el parte de accidente nada más ocurre, pero en realidad y según la ley, se disponen de siete días para comunicar a la aseguradora de que se ha sufrido un siniestro. De esta manera podemos evitar firmarlo sólo por nervios o si no estuviéramos completamente de acuerdo.

Toda la información está recogida en la Ley de Contrato de Seguro, concretamente en el Artículo 16 que informa de lo siguiente:

El tomador del seguro o el asegurado o el beneficiario deberán comunicar al asegurador el acaecimiento del siniestro dentro del plazo máximo de siete días de haberlo conocido, salvo que se haya fijado en la póliza un plazo más amplio. En caso de incumplimiento, el asegurador podrá reclamar los daños y perjuicios causados por la falta de declaración.

Este efecto no se producirá si se prueba que el asegurador ha tenido conocimiento del siniestro por otro medio.

El tomador del seguro o el asegurado deberá, además, dar al asegurador toda clase de informaciones sobre las circunstancias y consecuencias del siniestro. En caso de violación de este deber, la pérdida del derecho a la indemnización sólo se producirá en el supuesto de que hubiese concurrido dolo o culpa grave.

En cualquier caso, te recomendamos que no lo dejes el trámite para el último momento. Además, si no os ponéis de acuerdo, será mejor llamar a la policía en ese momento que esperar a otro día, porque ya sabes que la otra parte no está conforme con la versión.

¿Qué hay que hacer después de rellenar el parte amistoso?

Cada una de los implicados en el siniestro debe ponerse en contacto con su seguro para dar el parte en el plazo máximo de siete días, como mencionábamos antes, y remitirle la copia que te quedaste. Te recordamos que, para que sea válida, la copia del parte debe estar firmada por los dos implicados.

Una vez las compañías hacen frente a la reparación de los vehículos, deberán determinar quien es el culpable del siniestro. Ya comprobado quien es responsable de este accidente se pueden dar varias situaciones:

  • El conductor que ha sido determinado como culpable tiene seguro a Todo Riesgo. Este conductor no asumirá ningún coste. La compañía asumirá los gastos de reparación de los dos vehículos.
  • El conductor que ha sido determinado como inocente, no asume ningún coste respecto a la reparación de su coche. Esto es independiente de la cobertura que posea su vehículo, terceros o todo riesgo ya que será la aseguradora del contrario culpable quien asumirá los gastos.
  • El conductor que ha sido determinado como culpable posee un todo riesgo con franquicia. En este caso, el conductor debe asumir los gastos de reparación que sean inferior al importe de la franquicia.
  • Por último, puede ser que el conductor que ha sido designado culpable tuviera seguro a terceros. En este caso, no pagará nada por la reparación del coche del otro implicado o de otros daños materiales. Sin embargo, deberá pagar la reparación de su propio coche.

¿Qué hacer si el otro no quiere dar parte al seguro?

Ya con la copia de parte en la mano puedes pensar que está todo hecho, pero todavía hay algo que puede fallar. Así, cabe la posibilidad de que el otro implicado no notifique a su aseguradora y niegue que haya ocurrido el accidente. En este caso, lo que hará tu aseguradora será enviar una reclamación a la compañía contraria junto con la copia del parte de accidentes. Estos trámites los llevan entre aseguradoras por lo que el tomador no debe preocuparse de realizar ningún trámite adicional.

La compañía del otro conductor deberá aperturar el siniestro en base de la reclamación y contactará con su cliente para confirmar la ocurrencia del incidente.

En caso afirmativo, la dinámica del siniestro será igual a la que hemos relatado en párrafos anteriores. De lo contrario, cualquier reclamación o gestión correrá a cargo de tu aseguradora. En algunas ocasiones, ellos se encargan de la reparación del vehículo mientras el trámite se resuelve.

¿Qué ocurre si el otro conductor no tiene seguro?

Si el otro conductor con el que has tenido el accidente no tuviera seguro, hay varias opciones:

  • Que el contrario que circulaba sin seguro acepte firmar el parte amistoso de accidentes. En este caso, sería el Consorcio de Compensación de Seguros quien abone la indemnización correspondiente. En este caso, serán ellos quienes se hagan cargo de cualquier pago por daños y lesiones, actuando como aseguradora del contrario. Para ello es recomendable que presentes una reclamación ante el consorcio con el parte de accidentes y la valoración de los desperfectos.
  • Que la otra persona intente darte una cantidad de dinero que pueda cubrir los daños que tu vehículo ha sufrido, evitando que llamemos a la policía. Esto suele ser un error, sobre todo si se han sufrido lesiones o el coche tiene grandes daños. Si ocurriera esto, la indemnización a percibir será mayor que la cantidad que el contrario pueda ofrecer.

¿Qué plazos hay para el pago de la indemnización?

Lo más importante, después de dar el parte al seguro, es estar de acuerdo con la tasación de daños e indemnización que el perito, mecánico o especialista hace sobre el vehículo. Tras esta comunicación, se dispone de un plazo de cinco días para notificar por escrito la valoración del coche y la cuantía a recibir.

Posteriormente, si tanto tú como la aseguradora estáis de acuerdo en el importe y la manera de indemnizarte, se procederá a la reparación o reemplazo del vehículo y sus piezas. En caso de que el vehículo se declare siniestro total, te pagarán la suma convenida. Si tuvieras seguro a todo riesgo con franquicia, a esta indemnización se le restaría la cuantía de la franquicia si tu póliza lo incluyera.

Si no estuvieras de acuerdo con el siniestro, tienes un plazo de 40 días para acordar la indemnización. Sin embargo, pasado ese tiempo, cada una de las partes dispone de ocho días para designar un perito que vuelva a evaluar los daños. Si en ese periodo no has escogido, se entenderá como que aceptas el dictamen del perito contrario y la decisión será vinculante.

Tras esa peritación, si volvieras a no estar conforme, dispones de 180 días para acudir a un juzgado, mientras que la aseguradora podrá hacerlo en los 30 días siguientes.

Por último, si todo fuera correcto y ambas partes pactáis sobre la cantidad a indemnizar, el pago del importe se deberá hacer dentro de los 40 días siguientes a la aceptación de la declaración del siniestro.

Pasados los tres meses, en caso de que la aseguradora no haya cumplido con el pago de la prestación, podrías recibir una cantidad fijada por un órgano judicial, calculado en forma de interés anual

Ahora que ya conoces en profundidad en qué consiste un parte amistoso de accidentes, queda buscar el seguro más económico con todas estas coberturas. Por suerte en nuestro comparador encontrarás los mejores precios con las mejores compañías.

¿Cómo dar un parte al seguro?

Los seguros de coche forman parte de nuestra vida diaria. La gran mayoría de la gente ha tenido la necesidad de contratar un seguro alguna vez. Esto es una manera de prevenirse a la hora de tener un siniestro, ya sea este una abolladura o un accidente con heridos. Si esto ocurriera, la compañía sabrá cómo actuar y respaldarnos. Sin embargo, es importante (además de nuestra obligación como asegurados) conocer también cómo debemos responder ante este tipo de situaciones.

Tener un seguro es una forma de prevenir las consecuencias de un siniestro, que puede sucedernos en cualquier momento. Por eso, es importante saber qué hacer cuando surge un incidente y tenemos que dar un parte al seguro. Dar un parte supone el primer paso para que la aseguradora responda ante esta situación, según las coberturas que tengamos contratadas.

Alrededor de esto pueden surgir muchas dudas: ¿qué debo hacer? ¿Tengo que rellenar algo? ¿Qué debo hacer después? A continuación, vamos a resolver todas estas preguntas y a ofrecerte una guía sobre los pasos a seguir.

¿Qué es un parte?

Dar un parte es, en líneas generales, informar a nuestra aseguradora de que nuestro vehículo ha sufrido un percance. Es importante diferenciar en el momento de dar un parte que existen dos tipos de los que informar al seguro: por daños propios o parte amistoso de accidente.

En el primer caso, se trata de accidentes en los que no existe un tercero implicado, o cuando este no se puede localizar. También pueden ser percances de poca consideración con daños superficiales o estéticos derivados de nuestro día a día. Así, si dejas el coche en un parking subterráneo y rozas el lateral con una columna, deberías dar un parte por daños propios.

En el segundo, se trata de un accidente que hayas sufrido con un tercero identificado, en el que ambos debéis completar un documento donde declararéis la ocurrencia del siniestro.

Características de un parte amistoso

Antes de dar un parte al seguro, tenemos que conocer las características de cada uno, bajo qué circustancias declararlos y qué debemos hacer despues.

El parte amistoso es un documento utilizado en España desde 1988 que agiliza el proceso de las indemnizaciones a los asegurados, originados por un siniestro entre dos coches.

Se compone de dos hojas autocalcables, lo que permite a los implicados poder obtener una copia rápida del parte con los datos que se hayan completado en común.

Normalmente son las aseguradoras quienes facilitan varias copias de este documento. En caso de no disponer de ellas, puedes descargártelas a través de esta plantilla o, dependiendo de la compañía, hacerlo a través de su área de cliente en la web. Si las imprimes tú, recuerda imprimir una para ti y una para la otra persona.

El parte amistoso es un modelo oficial para casi todos los países de la Unión Europea. Esto supone que sea igual entre países, exceptuando el idioma oficial de cada lugar. Gracias a esto, si sufrimos un accidente con nuestro coche en cualquiera de estos países, podamos realizar los trámites de manera ágil y sencilla, ya que la aseguradora extranjera sabrá identificar cada dato.

¿Cuándo se debe usar el parte amistoso de accidente?

Puede ser utilizado cuando haya un accidente en el que estén involucrados dos vehículos que estén asegurados, los cuales hayan sufrido daños materiales.

Primero debemos estacionar ambos vehículos en una zona donde no obstaculicen el tráfico. Seguido de esto, hay que señalizar el lugar del accidente con dos triángulos de emergencia, a 50 metros del coche en ambos sentidos. No hay que olvidarse de la obligación, según el Reglamento General de Circulación, de ponerse el chaleco reflectante para resultar visible para los conductores que transiten por la vía, y así evitar sufrir un accidente mayor.

Una vez hecho esto, las dos partes involucradas en el incidente deben determinar cuáles han sido los hechos a través del parte amistoso de accidente.

¿Cuándo no se debe usar el parte amistoso de accidente?

En los casos en los que:

  • No se llegue a un acuerdo entre ambas partes implicadas. Si los dos involucrados no llegan a determinar quien es el culpable del accidente, tendrán que ser las autoridades pertinentes las que intervengan.
  • Haya más de dos vehículos afectados. El parte amistoso sólo está indicado para cuando en el siniestro haya dos implicados.
  • Existan daños personales derivados del accidente. En este caso, habrá que comunicar el siniestro a la autoridad pertinente que se encargarán de completar el atestado en el que se explican los hechos.

¿Qué datos necesito para dar un parte al seguro?

Respecto a los datos que deben figurar a la hora de dar un parte amistoso al seguro, hay que anotar la siguiente información en las columnas correspondientes del documento, bajo los apartados de Vehículo A y Vehículo B:

  • Fecha y hora: en el apartado 1 es necesario apuntar fecha y hora del siniestro.
  • Lugar: en el punto 2 del parte amistoso se ha de indicar la localización (país) y lugar exacto en el que ha ocurrido el accidente. Debe ser una ubicación lo más precisa posible, indicando qué carretera es para sea lo más detallado posible. Si ha ocurrido en un núcleo urbano, anota el número de la calle y el número aproximado. En caso de que haya sido en un cruce, apuntad las dos calles de la intersección.
  • Víctimas: en el campo número 3 se deber marcar si hay víctimas o no, y los daños personales ocasionados. Es necesario recordar que, si se completa este apartado, se debe comunicar el accidente a la Policía Local o a la Guardia Civil para que completen el atestado que corresponda.
  • Daños materiales: aquí se debe indicar si el asegurado ha causado daños a otros vehículos diferentes a los involucrados directamente en el accidente, así como a otro tipo de objetos ajenos que hayan sido dañados (facha de un edificio, señales de tráfico, etc.).
  • Testigos: Si existen testigos en el accidente, es necesario indicar su nombre, dirección y teléfono de contacto por si fuera necesario localizarlos en un futuro. Puede que, en un primer momento, todo parezca muy claro, pero siempre se recomienda recoger la información de los presentes por si las cosas cambiaran en el transcurso de las acciones.
  • Asegurado: en este apartado se deben cumplimentar los datos del tomador del seguro. Es necesario completar el nombre, apellidos, código postal, domicilio y país, además de teléfono o email para facilitar la comunicación. Hay que tener especial cuidado con esta información ya que cualquier error puede dificultar la localización de la póliza y el pago del siniestro.
  • Vehículo: marca, modelo y matrícula del coche, así como su lugar de matriculación. Si hubiera un remolque, también habría que declarar sus datos, pero puedes dejar el campo en blanco si lo tienes.
  • Aseguradora: nombre de la compañía aseguradora, número de póliza, número de la carta verde (exclusivo para conductores extranjeros), teléfono y dirección de la oficina o corredor de seguros. También se debe cumplimentar si el seguro cubre daños propios o no, ya que facilita la gestión para las aseguradoras.
  • Conductor: este punto se completa a partir del permiso de conducción. Se necesitan los datos de la persona que conducía el vehículo en el momento del accidente, y que así están registrados en el carné de conducir.
  • Punto de choque inicial: en ambas columnas hay que completar dónde se inició el golpe en el coche. Para este punto, dibuja una única flecha o rodea en el diagrama en el diagrama del vehículo que condujeras en ese momento. Así, si habéis chocado en un cruce y el otro coche ha impactado en el lateral, ahí será donde debas poner la flecha.
  • Daños apreciados al vehículo: este espacio está reservado para describir los daños que se observen en cada vehículo, A y B, junto con otras apreciaciones que se quieran añadir sobre el siniestro. Aquí puedes ser más extenso que en el punto anterior, que solo se refiere al impacto principal.
  • Croquis: En la columna central es necesario hacer un dibujo aproximado de como se ha producido el suceso. No es necesario que tengas grandes dotes artísticas, pero viendo el dibujo debe entenderse lo que ha pasado. Es importa señalar los sentidos de la marcha de los coches, la posición, etc., ya que será de mucha ayuda a la hora de esclarecer la situación del siniestro.
  • Observaciones: Aquí puedes poner los detalles que consideres relevantes y que no hayas podido poner en el resto del formulario. Por ejemplo, si te has quedado sin espacio al indicar los daños apreciados, puedes ponerlo aquí.
  • Circunstancias: el último apartado, enumerado como 12, se han marcar las circunstancias en las cuales se ha producido el accidente. Se trata de un parte muy importante del documento para asignar las responsabilidades correspondientes. Es muy importante que marques solo las casillas que se apliquen exactamente a lo que ha pasado, y no las aproximadas. Si dudas en alguna, no la marques y explica lo ocurrido en el espacio para observaciones.
  • Firma: por último, la firma de ambas partes indicando que están de acuerdo con la declaración que se ha hecho del siniestro. Si falta una de las dos firmas, el parte no tendrá validez y será como no haberlo rellenado.

Cuando se haya rellenado el parte amistoso, ambas partes deben quedarse con una copia. Revisad muy bien el parte, ya que una vez hayáis terminado este proceso, ninguno de los conductores podrá añadir otras circunstancias o datos, ni dar versiones alternativas.

¿Qué ocurre si la otra persona no quiere firmar el parte?

Si el conductor del otro vehículo no quisiera firmar el parte amistoso, lo mejor que se puede hacer es llamar a la autoridad pertinente, sea la Guardia Civil o la Policía Local. El documento facilita los trámites pero, a falta de este, las autoridades deben elaborar un atestado que certifique el accidente y los motivos por los que se ha producido.

Cuando tengas todos estos datos recogidos, deberás dar la información al seguro para que comience con los trámites.

¿Qué plazo hay para rellenar y comunicar el parte al seguro?

Mucha gente cree que es obligatorio firmar el parte de accidente nada más ocurre pero, en realidad y según la ley, se disponen de siete días para comunicarlo. De esta manera podemos evitar firmarlo sólo por nervios o si no estuviéramos completamente de acuerdo.

Toda la información está recogida en la Ley de Contrato de Seguro, concretamente en el Artículo 16, que informa de lo siguiente:

El tomador del seguro o el asegurado o el beneficiario deberán comunicar al asegurador el acaecimiento del siniestro dentro del plazo máximo de siete días de haberlo conocido, salvo que se haya fijado en la póliza un plazo más amplio. En caso de incumplimiento, el asegurador podrá reclamar los daños y perjuicios causados por la falta de declaración.

Este efecto no se producirá si se prueba que el asegurador ha tenido conocimiento del siniestro por otro medio.

El tomador del seguro o el asegurado deberá, además, dar al asegurador toda clase de informaciones sobre las circunstancias y consecuencias del siniestro. En caso de violación de este deber, la pérdida del derecho a la indemnización sólo se producirá en el supuesto de que hubiese concurrido dolo o culpa grave.

¿Qué hay que hacer después de rellenar el parte amistoso?

Cada una de los implicados en el siniestro debe ponerse en contacto con su seguro para dar el parte en el plazo máximo de siete días, como mencionábamos antes, y remitirle la copia que se ha quedado. Esta deberá estar firmada por ambos conductores involucrados.

Una vez las compañías hagan frente a la reparación de los vehículos, deberán determinar quien es el culpable del siniestro. Ya comprobado quien es responsable de este accidente se pueden dar varias situaciones:

  • El conductor que ha sido determinado como culpable no asume ningún coste si posee un seguro a Todo Riesgo. La compañía asumirá los gastos de reparación de los dos vehículos.
  • El conductor que ha sido determinado como inocente no asume ningún coste respecto a la reparación de su coche. Esto es independiente de la cobertura que posea su vehículo, terceros o todo riesgo, ya que será la aseguradora del contrario culpable quien asumirá los gastos.
  • El conductor que ha sido determinado como culpable posee un todo riesgo con franquicia. En este caso, debe asumir los gastos de reparación que sean inferiores al importe de la franquicia. Una vez superado este umbral, correrá a cargo de la aseguradora.

Diferencias entre parte amistoso y atestado

El atestado es un documento donde se recoge la información completa relativa al siniestro en los casos en los que no se puede rellenar el parte amistoso, como indicábamos anteriormente. Precisamente el parte amistoso busca aliviar la carga de trabajo de las autoridades, y debe priorizarse en los casos en los que sea posible. Cuando esto no es posible, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se encargan de elaborar el atestado a través de un escrito objetivo que refleja las circunstancias del accidente.

¿Qué hacer si el otro no quiere dar parte al seguro?

Si te ves en esta situación, lo primero que debemos hacer es enviar una reclamación a la compañía contraria junto con la copia del parte de accidentes. Estos trámites los llevan entre aseguradoras, por lo que el tomador no debe preocuparse de realizar ningún trámite adicional.

La compañía del otro conductor deberá aperturar el siniestro en base de la reclamación y contactará con su cliente para confirmar la ocurrencia del incidente.

En caso de que la reclamación se acepte, la dinámica del siniestro será igual a la que hemos relatado en párrafos anteriores. De lo contrario, cualquier reclamación o gestión correrá a cargo de tu aseguradora. En algunas ocasiones, incluso se encargan de la reparación del vehículo mientras el trámite se resuelve.

¿Qué ocurre si el otro conductor no tiene seguro?

Si el otro conductor con el que has tenido el accidente no tuviera seguro, hay varias opciones:

  • Que el contrario que circulaba sin seguro acepte firmar el parte amistoso de accidentes y sea el Consorcio de Compensación de Seguros quien abone la indemnización correspondiente. En este caso, serán ellos quienes se hagan cargo de cualquier pago por daños y lesiones, actuando como aseguradora del contrario. Para ello, es recomendable que presentes una reclamación ante el consorcio con el parte de accidentes y la valoración de los desperfectos.
  • Que la otra persona intente darnos una cantidad de dinero que pueda cubrir los daños que tu vehículo ha sufrido, evitando que llamemos a la policía. Esto suele ser un error, sobre todo si se han sufrido lesiones o el coche tiene grandes daños, pues la indemnización a percibir será mayor que la que el contrario pueda ofrecer.
  • Que el contrario se de a la fuga. En ese caso, intenta recordar datos como su matrícula o el modelo del coche. En esta situación, tendrás que denunciar lo ocurrido.

Características de un parte por daños propios

Los daños propios son aquellos causados en un siniestro y cuya responsabilidad sea del propio asegurado o de un tercero sin identificar. Antes de dar un parte por daños propios, debes tener en cuenta que no todas las modalidades de seguro cubren este tipo de siniestros. Así, cuando contrates una póliza o cambies de seguro, es muy importante que leas con detenimiento las coberturas que tienes. De ese modo podrás saber si en estos casos tu coche estará protegido por el seguro.

Si sufres un accidente que origina daños cubiertos por tu póliza de coche, será la compañía quien responda por ellos hasta un límite determinado, establecido en tus condiciones generales. Sin embargo, todo esto debe ocurrir de manera fortuita o accidental. De esta manera, si el siniestro tiene lugar porque el vehículo rinde peor por su antigüedad o por falta de mantenimiento, puede no estar cubierto.

Tipos de seguros que cubren daños propios

Al ser responsable de un siniestro con tu vehículo o haber un culpable desconocido, la única manera de tener derecho a una reparación de esos daños es teniendo tu coche a todo riesgo, ya que esta es la única modalidad que incluye cobertura de daños propios.

Muchas veces, el alcance de estos daños es tan pequeño, que antes de dar parte al seguro, es mejor valorar el coste de la reparación. En función de la modalidad contratada (con o sin franquicia) puede que te convenga hacerte cargo de llevar el vehículo al taller y pagar la factura.

Si, por el contrario, la valoración de los daños te parece grave o crees que va a ser superior al pago de la franquicia establecida (si la hubiera), estos desperfectos quedarían cubiertos de distinta manera según la cobertura escogida:

  • Seguro a todo riesgo con franquicia. La franquicia es una cantidad fija que se paga en caso de reparación de un vehículo. En el caso de que estos costes superen el valor de la franquicia, la diferencia la aporta la compañía. En este sentido, si el coste del arreglo es similar al importe de la franquicia, puede resultar mejor reparar el siniestro por tu cuenta. Puedes resolver tus dudas sobre cómo funciona la franquicia en este otro post.
  • Seguro a todo riesgo sin franquicia. En estos casos, la aseguradora se haría cargo del coste total de la factura.

¿Cómo se gestionan los partes de daños propios?

Lo primero que debemos hacer cuando tenemos un siniestro es comunicárselo a nuestra compañía. Posterior a ello, y teniendo en cuenta toda la información necesaria, la aseguradora tasa y determina los daños junto con la indemnización a abonar posteriormente al tomador.

Comunicar el siniestro a la aseguradora

Como indicábamos, lo primero que debemos hacer para dar un parte al seguro es ponernos en contacto con ellos y comunicar lo sucedido. Hay muchos métodos para realizar este trámite, siendo el tradicional a través del teléfono. Sin embargo, muchas aseguradoras han habilitado la opción de rellenar el parte de siniestro online desde cualquier dispositivo electrónico, incluyendo smartphone.

Una vez escogido el canal de comunicación, debes informar de manera correcta de todos los detalles. La información que necesitarás va a depender del tipo de siniestro que hayas tenido y de las coberturas contratadas:

  • Información de la póliza: nombre y apellidos, documento de identidad y número de póliza.
  • Hechos sucedidos.
  • Daños sufridos.
  • Fecha, lugar y hora del accidente.
  • Datos y causas del contrario si lo hubiera.
  • Información sobre terceros lesionados si hubiera: datos personales y lesiones.
  • Denuncia de las autoridades, parte de accidente o atestado.

¿Qué plazos hay para el pago de la indemnización?

Lo más importante, después de dar el parte al seguro, es estar de acuerdo con la tasación de daños e indemnización que el perito, mecánico o especialista hará sobre el vehículo. Tras que tu aseguradora te informe de todo, dispones de un plazo de cinco días para notificar por escrito tu acuerdo con la valoración del coche y la cuantía a recibir.

Posteriormente, si tanto tú como la aseguradora estáis de acuerdo en el importe y la manera de indemnizarte, se procederá a la reparación, reemplazo del vehículo y sus piezas, o pago de la suma convenida. No obstante, a esta indemnización se le restaría la cuantía de la franquicia si tu póliza lo incluyera.

Si no estuvieras de acuerdo con la resolución del siniestro, tienes un plazo de 40 días para acordar la indemnización. Sin embargo, pasado ese tiempo, cada una de las partes dispone de ocho días para designar un perito que vuelva a evaluar los daños. Si en ese periodo no has escogido, se entenderá como que aceptas el dictamen del perito contrario y la decisión será vinculante.

Tras esa peritación, si volvieras a no estar conforme, dispones de 180 días para acudir a un juzgado, mientras que la aseguradora podrá hacerlo en los 30 días siguientes.

Por último, si todo fuera correcto y ambas partes pactáis sobre la cantidad a indemnizar, el pago del importe se deberá hacer dentro de los 40 días siguientes a la aceptación de la declaración del siniestro.

Pasados los tres meses, en caso de que la aseguradora no haya cumplido con el pago de la prestación, podrías recibir una cantidad fijada por un órgano judicial, calculado en forma de interés anual.

¿Cuánto sube el seguro por dar un parte?

Uno de los mayores miedos que tienen muchas personas a la hora de dar un parte, da igual del tipo que sea, es el efecto que tendrá en el próximo pago del seguro. Sin embargo, esto no ocurre siempre, y cuando lo hace es obedeciendo a muy diversos factores.

Para determinar cuánto subirá tu seguro de precio, debemos valorar la gravedad del siniestro a la hora de dar un parte al seguro. No será lo mismo haber tenido un siniestro por rozaduras de aparcamiento que haber tenido un accidente con terceros implicados y lesiones. El segundo tiene más gravedad e implica un mayor desembolso por parte de la aseguradora.

En esta situación el seguro puede incrementar. Además, hay que tener en cuenta que nuestro historial de siniestralidad es uno de los parámetros que las compañías suelen utilizar para calcular el precio de una póliza.

Si a lo largo de un año hemos dado varios partes, posiblemente nos convirtamos en clientes de alto riesgo para nuestra aseguradora y el resto. De media, un seguro puede subir un 30% por un parte, pero de nuevo insistimos en que depende de la gravedad del accidente.

Además, algunas aseguradoras tienen muy en cuenta este miedo de sus clientes. Por ello, en sus condiciones incluyen una cantidad máxima de partes que puedes dar a lo largo de un año sin que afecten al precio de renovación de tu póliza.

Tipos de siniestros por los que puedes dar un parte

Lunas

Implica la rotura de cualquiera de las lunas, entendidas como los cristales laterales, el cristal trasero y el parabrisas, y puede suponer su reparación o sustitución.

Esta cobertura suele estar incluida en todos los seguros de terceros ampliado, y también en los a todo riesgo. Sin embargo, muchas compañías, para cubrir la carencia de los seguros a terceros básico, han creado una modalidad específica denominada terceros con lunas.

Sin embargo, si los daños se produjeran por incendio o robo del coche, las coberturas específicas de incendio y robo son las encargadas de cubrir estos gastos.

Asistencia

Este tipo de partes se entienden como la solicitud de una grúa en caso de que el coche no pueda circular por sus propios medios, ya sea por una avería o cualquier otra circunstancia. Así, aunque no suelas pensar en estas llamadas a tu aseguradora como «parte», también entran en su definición.

Las aseguradoras prestan este servicio tanto para el vehículo como para las personas. Esta última se refiere a los medios que se proporcionan para que el asegurado pueda continuar su viaje con normalidad, o volver al origen.

Hay que tener cuidado con este tipo de partes. Solicitar muchas veces la grúa durante la anualidad puede implicar que el vehículo no se encuentra en condiciones de circular y supone un mayor riesgo para la compañía.

Responsabilidad civil

Los siniestros por responsabilidad civil son aquellos en los que hemos causado daños a terceros, pudiendo ser algo material o a personas físicas.

La obligación de la compañía es reparar o cubrir esos daños o perjuicios. Cualquier modalidad de seguro lleva integrada esta cobertura ya que es la necesaria para poder circular y la obligatoria por ley.

Robo

Dentro de una póliza de seguros de coche, los partes por robo se encargan de proteger de los perjuicios que ocasione el robo o hurto del vehículo asegurado. También se encarga de cubrir por los daños que se ocasionen por tentativa de robo.

Al igual que en la cobertura de incendio y daños propios, las indemnizaciones por pérdida total debido a estas contingencias varían según la compañía. El primer o segundo año pueden darte el valor de nuevo del coche, mientras que a partir del segundo o tercer año te pagarán con el valor venal (el valor de venta del vehículo hoy).

Incendio

Esta cobertura se encarga de los daños producidos al vehículo a causa del fuego. En los supuestos de que este fuera originado a raíz de actos vandálicos o terrorismo, se cubriría por el Consorcio de Compensación de Seguros.

Los partes por estos supuestos suelen ser menores que los anteriormente descritos, y tienen una serie de exclusiones. Un ejemplo de ello son los daños causados por materiales inflamables cuando estuvieran siendo transportados por el coche en cuestión. Incluso cuando estos fueran los causantes de una combustión a causa de un choque, algunas compañías no se hacen cargo de los costes que suponga.

Daños propios

Como habíamos indicado, los daños propios son aquellos que afectan a los materiales del vehículo propio y que no puedan ser atribuidos a un tercero, bien porque el tomador sea el culpable de estos desperfectos o porque el culpable sea desconocido.

En esta cobertura también se suele contemplar los daños ocasionados en el coche por la caída de un rayo o de granizo.

¿Cómo dar un parte al seguro dependiendo de la compañía?

Una vez tengamos claros cuáles son los daños que tiene nuestro vehículo y el motivo por el cual han sido causados, debemos ponernos en contacto con nuestra aseguradora e informarles de ello. Dependiendo de la compañía, se puede declarar estos siniestros de distintas maneras:

Allianz

  • Accediendo a la página web donde puedes detallar qué clase de siniestro has tenido.
  • Descargando su aplicación móvil.
  • A través del área de cliente rellenando el formulario correspondiente.
  • Llamando a su número de teléfono: 900 300 250

Allianz Direct

  • A través del área de cliente rellenando el formulario correspondiente.
  • Llamando a su número de teléfono: 910 789 888

Axa

Balumba

Caser

Catalana Occidente

Direct Seguros

Generali

Génesis

  • Accediendo a la página web donde puedes solicitar que te llamen para declarar el siniestro.
  • A través del área de cliente rellenando el formulario correspondiente.

Liberty Seguros

Línea Directa

Mapfre

  • Accediendo a la página web donde puedes detallar qué clase de siniestro has tenido.
  • Descargando su aplicación móvil.
  • A través del área de cliente rellenando el formulario correspondiente.
  • Llamando a su número de teléfono: 918 365 365

Mutua Madrileña

Pelayo

  • A través del área de cliente rellenando el formulario correspondiente.
  • Llamando a su número de teléfono: 915 200 500

Reale

Qualitas Auto

Verti

  • Accediendo a la página web donde puedes detallar qué clase de siniestro has tenido.
  • A través del área de cliente rellenando el formulario correspondiente.
  • Llamando a su número de teléfono: 911 758 767

Zurich

Ahora que ya conoces todos los tipos de partes que existen y como dar esta información, solo te queda buscar el seguro más económico con todas estas coberturas. Por suerte en nuestro comparador encontrarás los mejores precios con las mejores compañías.

¡Aprovecha y empieza a ahorrar en el seguro de tu coche!