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¿Qué debe tener un kit de emergencia para coches?

Prepararnos y revisar el coche antes de viajar implica no sólo planificar los trayectos y paradas, sino también estar listos en caso de situaciones inesperadas. Descubre en este artículo todo lo que necesitas saber sobre el «kit de emergencia para coches«. Cuando hablamos de seguridad en carretera, un kit de emergencia bien preparado puede marcar la diferencia entre una situación de gravedad menor y un riesgo mayor. Hablaremos de elementos clave en tu kit, la importancia de tener a mano documentación reglamentaria, contactos de emergencia y formación en primeros auxilios. ¿Lo tienes todo?

Vamos a hablar sobre

Elementos imprescindibles para un kit de emergencia

Un kit de emergencia para coches es una precaución inteligente para cualquier conductor. Estar preparado puede marcar la diferencia en situaciones inesperadas. Aquí están los componentes clave que debería incluir:

  • Botiquín de primeros auxilios: Incluye vendajes, desinfectante, tijeras y otros suministros básicos para tratar heridas leves.
  • Triángulos de emergencia: solían colocarse detrás de tu vehículo para advertir a otros conductores en caso de avería o accidente. Sin embargo, los triángulos de emergencia ya no son obligatorios, y la DGT recomienda la utilización de luces V16.
  • Linterna y pilas: Esencial para la visibilidad nocturna. Especialmente útil en el kit de emergencia para coche en caso de siniestro o avería en condiciones de poca luz.
  • Cables de arranque: Si la batería se agota, estos cables te ayudarán a encender el coche con la ayuda de otro vehículo.
  • Agua y alimentos no perecederos: Mantén una botella de agua y algunos bocadillos en caso de quedarte atrapado durante horas.

Recuerda que un kit de emergencia para coches marca la diferencia entre una situación controlada y una crisis. ¡Prepárate y viaja con la tranquilidad de saber que estas preparado ante imprevistos!

Herramientas recomendadas pero no obligatorias

Aunque los elementos que hemos mencionado son esenciales, tener a mano algunas herramientas adicionales en tu kit de emergencia para coches es una ventaja en caso de siniestro. Sin embargo, ten en cuenta el espacio y opta por herramientas compactas y versátiles.

Juego de destornilladores: útiles para reparaciones temporales. Desde ajustar tornillos sueltos hasta solucionar problemas menores.
Gato hidráulico y llave de ruedas: Facilitan el cambio de neumáticos en caso de pinchazo.
Chaleco reflectante: Te hace más visible en la carretera. Lo incluyas dentro o fuera de tu kit de emergencia para coches, es esencial que cuenten con él en tu vehículo.
Cinta adhesiva y alambre: Útiles para reparaciones temporales.
Guantes de trabajo: Protegen tus manos al manipular herramientas o piezas del coche.

Almacenamiento del kit de emergencia

Si llevas tu kit de emergencia desordenado es casi lo mismo que no llevarlo. La organización es clave. Guarda todos los elementos en una bolsa resistente y fácil de transportar. Coloca la bolsa en un lugar accesible en el maletero para poder llegar a ella rápidamente cuando sea necesario. Aquí tienes algunas recomendaciones sobre dónde almacenarlo:

Maletero: El maletero es el lugar más común para guardar el kit de emergencia para coches. Asegúrate de que esté accesible y no obstruido por otros objetos. Si tienes un compartimento específico habilitado por el fabricante, úsalo.
Debajo del asiento del conductor o pasajero: Algunos coches tienen espacio debajo de los asientos delanteros. Colocar el kit de emergencia para coches aquí es conveniente y te permite acceder rápidamente a él.
Bolsa o caja de almacenamiento: Utiliza una bolsa o caja resistente para mantener todos los elementos juntos. Puedes colocarla en el maletero o en el área de carga trasera.
Red o correa de sujeción: Si no tienes un compartimento específico, considera usar una red o correa de sujeción para fijar el kit en su lugar. Esto evita que se mueva durante la conducción.

Recuerda revisar periódicamente el kit para asegurarte que todos los elementos estén en buen estado y reemplazar cualquiera que esté caducado o dañado.

Consideraciones adicionales

Hemos hablado de herramientas y componentes básicos para el kit de emergencia para coches. Sin embargo, hay otras cuestiones adicionales que pueden marcar la diferencia en caso de accidente.

En el siguiente apartado, exploraremos la documentación esencial y la importancia de una buena formación en primeros auxilios y seguridad vial para estar completamente preparados ante cualquier emergencia al volante. ¿Listo?

Documentación necesaria y contactos de emergencia

Cuando enfrentas una situación de emergencia en carretera, tener la documentación adecuada y los contactos de emergencia a mano es crítico.

Es fundamental llevar contigo la documentación del vehículo, que generalmente incluye documentos como el permiso de circulación, la tarjeta de registro y el carnet de conducir. Te recomendamos que mantengas estos documentos en una carpeta impermeable dentro del kit de emergencia para coches para protegerlos ante inclemencias del tiempo.

Gracias a la app de la Dirección General de Tráfico miDGT, puedes consultar todos estos documentos en formato digital y con absoluta validez legal. Descarga la aplicación en tu móvil, completa los datos que te soliciten, y accede a tu área como conductor dentro de la DGT. Una forma simple y rápida de consultar toda tu documentación.

Asimismo, es recomendable tener a mano una lista actualizada de contactos de emergencia, incluyendo familiares, amigos y el número de tu aseguradora. En situaciones críticas, esta información será de un valor incalculable para los servicios de emergencias que acudan a tu auxilio.

Si aún no lo has hecho, busca y actualiza el número de contacto en caso de siniestro de tu actual compañía de seguros. Ya que hasta los seguros de coche a terceros básico cuentan con una asistencia en carretera que te facilitará ayuda y soporte en caso de accidente. Desde el envío de grúa para remolcar tu vehículo, hasta asistencia médica.

Capacitación en primeros auxilios y seguridad vial

Más allá de tener un kit de emergencia, contar con conocimientos básicos en primeros auxilios y seguridad vial es vital para poder prestar atención en caso de urgencia. Considera realizar un curso de primeros auxilios para estar preparado para cualquier situación médica. Saber cómo reaccionar ante cortaduras, quemaduras o lesiones leves puede ser crucial mientras esperas asistencia profesional.

Además, no subestimes la importancia de conocer las normas de seguridad vial. Mantente actualizado sobre señales de tráfico, normativas de conducción y consejos para enfrentar situaciones peligrosas en la carretera.

La prevención es la clave para evitar emergencias pero en caso de suceder, una formación adecuada te facilita las herramientas necesarias para actuar con rapidez, seguridad y eficacia.

Con estas consideraciones adicionales, estarás mejor preparado para afrontar cualquier situación de emergencia en la carretera. Recuerda que la seguridad al volante es lo primero, y estar bien equipado y formado resulta tremendamente valioso.

Recomendaciones para evitar la fatiga al volante

Conducir resulta para muchos conductores una actividad estimulante e incluso considerada ocio, pero la fatiga al volante puede convertirse en un riesgo directo de accidente. Descubre en este artículo recomendaciones prácticas para prevenirla, desde identificar los síntomas tempranos hasta conocer las causas y aplicar consejos efectivos. Mantente alerta, aprende estrategias para conseguir un sueño reparador y descubre cómo acondicionar tu vehículo para una conducción más segura. Especialmente si conduces en viajes largos. ¡Sigue leyendo y no descuides tu seguridad en carretera!

Vamos a hablar sobre

Síntomas tempranos de fatiga al conducir

Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), la fatiga se relaciona con el 20-30% de los accidentes de tráfico. Reconocer los síntomas tempranos de fatiga al volante es fundamental para intervenir a tiempo y prevenir situaciones peligrosas en carretera. Y es que las distracciones en carretera derivadas de falta de atención suponen la principal causa de partes amistosos de accidente. Algunos signos de fatiga visibles incluyen:

Parpadeo frecuente: La necesidad constante de parpadear indica fatiga ocular, un síntoma inicial de cansancio.
Dificultad para mantener la cabeza erguida: Si notas que tu cabeza tiende a caer, es una señal de que la fatiga está afectando tu postura.
Cambios en la velocidad: Variaciones en la velocidad sin razón aparente pueden ser indicativos de falta de concentración debido a la fatiga al volante.

Estos síntomas deben tomarse muy en serio y, si se presentan, es crucial tomar medidas inmediatas, como hacer una pausa para descansar. Seguir conduciendo no sólo implica ponerte en riesgo a ti como conductor y al resto de pasajeros del vehículo, sino también representa un riesgo de seguridad vial para los demás usuarios de la vía.

Si te encuentras con fatiga al volante y no consigues controlarla, recurrir a la asistencia en viaje cubierta por un seguro de coche a terceros ampliado puede ser clave.

Causas de la fatiga o somnolencia en la conducción

Comprender las causas subyacentes de la fatiga al volante es clave para abordar el problema de manera efectiva. Algunas causas comunes incluyen:

Falta de sueño: El sueño insuficiente es una de las principales razones de la fatiga al volante. Asegúrate de descansar adecuadamente antes de emprender un viaje largo. Por lo general, los desplazamientos largos requieren un nivel de energía y concentración más elevado.
Horarios irregulares: Cambios constantes en los horarios de sueño pueden desregular tu reloj biológico, contribuyendo a la somnolencia. Si no has descansado correctamente, ni tu cuerpo ni tu mente están lo suficientemente activos como para mantenerse alerta ante potenciales situaciones de peligro.
Condiciones médicas: Problemas de salud, como apnea del sueño o insomnio crónico, pueden aumentar el riesgo de fatiga al volante.

Abordar estas causas en el origen te ayudará en gran medida a prevenir la fatiga al volante y a mantener un estado de alerta óptimo mientras conduces.

Consejos para reducir la fatiga al volante

Reducir la fatiga al volante implica adoptar hábitos y estrategias específicas. Aquí te dejamos algunos consejos prácticos:

Planificación del viaje: Establece horarios de conducción regulares y planifica paradas para descansar durante viajes largos.
Descansos breves: Realiza pausas cortas cada dos horas para estirar las piernas y refrescar la mente.
Hidratación adecuada: Mantente bien hidratado para evitar la deshidratación, un factor que puede contribuir a la fatiga al volante.
Control del entorno: Ajusta la temperatura y la iluminación del vehículo para crear un ambiente más cómodo y propicio para estar alerta. Un exceso de calor puede contribuir a acelerar la somnolencia.
Ejercicio leve: Antes de conducir, realiza ejercicios ligeros para aumentar la circulación sanguínea y la energía.
Evitar comidas pesadas: Las comidas copiosas pueden generar somnolencia. Opta por comidas ligeras antes de conducir. Especialmente si se trata de largos trayectos.

Integrar estos consejos en tu rutina de conducción puede marcar la diferencia en tu nivel de alerta y seguridad en la carretera.

Conocer estrategias de control del sueño

Gestionar adecuadamente el sueño es fundamental para prevenir la fatiga al volante. Aquí te dejamos algunas estrategias efectivas para conciliar el sueño y conseguir un descanso reparador:

Establecer una rutina de sueño: Duerme y despiértate a la misma hora todos los días para regular tu reloj biológico.
Crear un ambiente propicio para dormir: Mantén la habitación oscura, silenciosa y a una temperatura agradable para mejorar la calidad del sueño.
Limitar la cafeína antes de dormir: Evita el consumo de cafeína al menos cuatro horas antes de acostarte para no interferir con tu descanso.
Apagar dispositivos electrónicos: La luz azul de pantallas puede afectar la calidad del sueño. Apaga dispositivos electrónicos al menos una hora antes de dormir.

Adoptando estas estrategias contribuirás a un sueño reparador, reduciendo el riesgo de fatiga al volante.

Tomar alimentos y bebidas que podrían ayudar

La elección adecuada de alimentos y bebidas puede influir en tu nivel de energía durante la conducción. Considera lo siguiente:

Agua: Mantente hidratado con agua regularmente para prevenir la deshidratación, un factor que puede contribuir a la fatiga.
Frutas frescas: Opta por frutas como manzanas o plátanos, que proporcionan energía de forma sostenible.
Frutos secos: Almendras o nueces son opciones saludables y ricas en proteínas para mantener niveles de energía estables.
Evitar comidas pesadas: Al conducir, elige comidas ligeras para no generar somnolencia.

Incorporar estos alimentos en tu dieta diaria puede mejorar tu vitalidad y resistencia durante la conducción, al mismo tiempo que contribuyes a tu bienestar con un estilo de nutrición más equilibrado y saludable.

Acondicionar el interior del vehículo

El entorno en el que conduces afecta significativamente a tu nivel de fatiga al volante. Sigue estos consejos para acondicionar el interior de tu vehículo:

Ajuste del asiento: Configura el asiento para una posición ergonómica que evite la tensión y la incomodidad.
Climatización adecuada: Mantén una temperatura agradable en el vehículo para evitar la somnolencia causada por el calor o el frío extremo.
Ventilación: Asegúrate de que haya una buena circulación de aire para mantener el ambiente fresco y estimulante.
Música energizante: Escuchar música enérgica o un podcast interesante puede ayudar a mantener la mente activa durante el viaje.

Crear un espacio cómodo y agradable en el interior del vehículo contribuirá a mantener tu estado de alerta y reducir la fatiga al volante.

Mantener la concentración

La concentración es esencial para prevenir la fatiga al volante. Aquí tienes estrategias prácticas para mantener tu atención en la carretera:

Descansos cortos: Realiza pausas breves cada dos horas para estirarte y desconectar, renovando tu enfoque antes de volver a conducir.
Evita distracciones: Mantén el teléfono y otros dispositivos fuera de alcance mientras conduces para minimizar las interrupciones y mantener la atención en la carretera.
Establece trayectos pequeños: Divide el viaje en metas alcanzables, concentrándote en tramos cortos para mantener la mente enfocada.
Música energizante: Escucha música enérgica que te permita mantener la mente activa y estimulada.
Practicar la conciencia plena: Mantén tu mente en el presente, observando conscientemente el entorno y las condiciones de la carretera.

Al seguir estas estrategias, podrás mejorar tu concentración y reducir significativamente el riesgo de fatiga al volante, garantizando un viaje más seguro y placentero. ¡Prioriza tu atención en la carretera y disfruta de un viaje sin contratiempos!

Revisar coche antes de un viaje: Aspectos a tener en cuenta 

¡Prepárate para tu próximo viaje en coche de la manera más segura y fiable! En este artículo CHECK24, descubrirás la importancia de revisar el coche antes de un viaje y los aspectos clave que debes tener en cuenta para garantizar una experiencia sin contratiempos en la carretera. Asegurarte de que tu vehículo está en óptimas condiciones antes de viajar es fundamental. ¡Aquí encontrarás todos los consejos y recomendaciones que necesitas! Desde los frenos hasta los neumáticos y el equipamiento necesario, te detallamos todo lo que necesitas para organizar y preparar tu viaje con tranquilidad. 

Vamos a hablar sobre

¿Por qué es importante revisar el coche antes de viajar? 

Antes de emprender un viaje en coche, es fundamental realizar una revisión exhaustiva del vehículo. A continuación, te explicamos por qué es tan importante revisar el coche antes de un viaje y qué aspectos debes tener en cuenta durante esta tarea. 

Pero empecemos por la respuesta que es simple: es importante revisar el coche antes de un viaje porque quieres  asegurarte de que tu coche esté en óptimas condiciones antes de emprender un largo viaje en tu automóvil. Imagina estar a mitad del camino y tener una avería inesperada que te deje tirado en medio de la nada…¡el plan es cero apetecible! Por eso, revisar tu coche antes de un viaje es esencial para garantizar la seguridad de todos los pasajeros. 

¿Qué debes de revisar antes de salir de viaje? 

Antes de comenzar un viaje, especialmente si es largo, es crucial asegurar que todos los elementos importantes de nuestro vehículo estén correctamente revisados y en condiciones de mantenimiento óptimas. Aquí te presentamos una lista de elementos clave que revisar en el coche y a los que debes prestar atención antes de un viaje: 

Los frenos del vehículo 

Los frenos del coche son uno de los sistemas más vitales para tu seguridad en carretera. Antes de iniciar tu viaje en coche, asegúrate de comprobar el estado de las pastillas y los discos de freno. ¿Escuchas algún ruido extraño?, ¿sientes alguna vibración inesperada al frenar? ¡No ignores estas señales! Revisar coche viaje implica también verificar el óptimo funcionamiento del sistema de frenado. 

Los distintos niveles del coche 

No olvides comprobar los distintos niveles vitales del coche, como el líquido de frenos, el líquido refrigerante y el líquido limpiaparabrisas. La falta de cualquiera de estos líquidos imprescindibles puede afectar el rendimiento del coche y poner en riesgo tu viaje. 

Revisar tu coche antes de un viaje significa también asegurarte de que todos estos niveles estén en su punto adecuado según las indicaciones de mantenimiento del fabricante. 

Nivel correcto de aceite del motor 

¿Pensabas que nos habíamos olvidado del nivel de aceite? El aceite del motor es vital para el buen funcionamiento y la vida útil del coche. Verifica el nivel de aceite y, de ser necesario, añade más según las especificaciones del fabricante. Y no, no es válido cualquier aceite. 

En ocasiones por falta de conocimiento o prisas, empleamos un aceite cualquiera. Elegir el tipo de aceite es crucial, y se recomienda revisar las recomendaciones del fabricante y las características de aceite a comprar. El lubricante puede alargar la vida del motor así que conviene elegirlo bien. 

Las condiciones de los neumáticos 

No subestimes la importancia de tener unos neumáticos en buen estado. Verifica la presión de los neumáticos para asegurarte de que cumplan con las recomendaciones del fabricante. Además, revisa el dibujo de la banda de rodadura. Unos neumáticos desgastados o con irregularidades pueden comprometer tu seguridad en la carretera. 

Son muchas las señales que pueden indicar unos neumáticos en mal estado: 

Un neumático con una banda de rodadura de menos de 1,6 milímetros 
Separación de los elementos, como el despegado de la banda de rodadura 
Si se produce la deformación o el descubrimiento del aro del talón (elemento sobre el que la goma se monta a la llanta) 
Protuberancias, deformaciones en el flanco relacionadas con una rotura de los alambres de la carcasa 
Cortes o desgarros de la goma (incluso si son superficiales) 

Sistema de amortiguación del coche 

La suspensión y los amortiguadores son esenciales para mantener una conducción estable y confortable. ¿Recuerdas esos viajes en los que te despegabas continuamente del asiento?, ¿y aquellos en los sentías que había baches incluso en carreteras de pavimento firme? Es cosa del pasado. Revisar el coche incluye también asegurarnos que no haya fugas, desgastes o golpes en este sistema

Si detectas problemas o comportamiento inesperado durante la conducción, como rebotes excesivos o falta de estabilidad, es recomendable llevar el coche a un taller para una revisión más detallada. 

Revisa tu equipamiento 

No olvides verificar que llevas contigo todos los elementos importantes para tu viaje en coche. Esto puede incluir la rueda de repuesto, el gato, las herramientas mecánicas necesarias, el chaleco de seguridad, las luces V16 o los triángulos de emergencia. Además, es aconsejable llevar una linterna y cables de arranque. Revisar coche antes de un viaje implica revisar también tu equipamiento. 

Recuerda realizar descanso en trayectos largos 

Además de revisar coche viaje, es vital tener en cuenta los descansos necesarios durante los trayectos largos. Esto es fundamental para evitar la fatiga y mantener la concentración en la carretera. 

Recuerda que es recomendable descansar cada 2 horas o 200 kilómetros. Durante los descansos, aprovecha para estirar las piernas y realizar ejercicios de estiramiento. Mantén una adecuada hidratación y evita comidas pesadas que puedan causar somnolencia. Si es posible, alterna la conducción con otro conductor para evitar el cansancio excesivo. 

Otros consejos antes de viajar en coche 

Aquí tienes algunos consejos adicionales muy útiles para revisar tu coche antes emprender el viaje: 

Planifica tu ruta con anticipación y verifica las condiciones de la carretera antes de salir. 
Asegúrate de llevar contigo todos los documentos necesarios, como la licencia de conducción, los documentos de seguro y registro del coche, y una copia de tu documento de identificación. 
Carga tu teléfono móvil y lleva un cargador en el coche. Mantener tu teléfono con batería te dará mayor tranquilidad en caso de emergencias o por ejemplo si necesitamos contactar a nuestra aseguradora tras un siniestro. 
Verifica que todas las luces del vehículo funcionen correctamente, incluyendo luces de freno, luces delanteras y luces intermitentes. 
Infórmate sobre las normas de tráfico y las regulaciones vigentes en los lugares que visitarás. Conocer las normas y adecuarse a ellas es parte fundamental de un viaje seguro y sin contratiempos. 

Siguiendo estos consejos y decidiéndote a recoche antes de un viaje, podrás disfrutar de tu aventura en la carretera sin preocupaciones. ¡No te olvides de la importancia de un coche en buen estado! ¡Tu seguridad y la de tus acompañantes es lo más importante! Y ante cualquier imprevisto o siniestro, recuerda que puedes recurrir a la cobertura de asistencia en viaje incluida en tu póliza de seguro. 

El coche no arranca por frío: ¿qué hago?

Con la llegada de los meses más fríos, con temperaturas bajo cero y heladas, muchos vehículos aparcados en la calle pernoctan en condiciones extremas que pueden poner a prueba su funcionamiento. Y esto es algo que no sólo sucede con vehículos antiguos o de segunda mano. Puede ser que al arrancar tu coche falle, y no llegues a entender por qué es tan difícil ponerlo en marcha. ¿Por qué sucede?, ¿cómo evitarlo? En este artículo te contamos las causas más frecuentes, y qué hacer si tu coche no arranca por frío.

Vamos a hablar sobre

Causas por las que el coche no arranca por el frío

Existen muchas causas por las que un coche no arranca por frío. Desde el uso de aceites inadecuados, unas bujías en mal estado, congelación del sistema de combustible hasta fallos de la batería o conexiones eléctricas defectuosas.

Batería descargada: aunque no es causa exclusiva de los meses más fríos, es una de las causas más comunes. La batería puede agotarse por luces dejadas encendidas, conexiones eléctricas débiles o simplemente por el desgaste natural.
Aumento de densidad del aceite: en climas fríos, un aceite más espeso puede dificultar el giro del motor, impidiendo su correcto funcionamiento y provocando un fallo en el arranque del coche.
Problemas eléctricos generales: el sistema eléctrico del vehículo puede estar dañado, con conexiones sueltas, fusibles fundidos o problemas en otros componentes que pueden afectar el arranque.
Sistema de combustible congelado: las partes del sistema de combustible, como el filtro de combustible o la boquilla del inyector, pueden congelarse, afectando el suministro de combustible.
Combustible congelado: el agua presente en el combustible puede congelarse, obstruyendo las líneas de combustible y evitando que el motor reciba combustible para poder arrancar.
Líquidos congelados: líquidos esenciales como el líquido refrigerante o el limpiaparabrisas pueden congelarse, causando problemas en el funcionamiento del motor y en la visibilidad.
Fallo en las bujías: bujías inapropiadas para temperaturas frías pueden dificultar la ignición del combustible.
Conductos de aire congelados: La entrada de aire al motor puede obstruirse si los conductos de aire están congelados, afectando la mezcla de aire y combustible.

Considerar estas causas y tomar medidas preventivas puede ayudarnos a evitar problemas de arranque del coche en condiciones de temperaturas extremas.

¿Qué hacer cuando el coche no arranca por el frío?

Seguir unas recomendaciones generales, revisar pautas del fabricante y realizar un mantenimiento regular para garantizar un rendimiento óptimo, puede ayudarnos a evitar situaciones en las que el coche no arranca por frío.

Mantenedores de batería: cargar la batería regularmente, especialmente en invierno. Considerar el uso de mantenedores de batería.
Evitar problemas con el aceite en invierno: utilizar aceites de motor con baja viscosidad diseñados para temperaturas frías. Realizar cambios de aceite según las especificaciones del fabricante.
Prevención de fallos eléctricos: verificar y reemplazar fusibles defectuosos, mantener las conexiones eléctricas limpias y secas o almacenar el vehículo en un garaje puede ayudar a prevenir problemas eléctricos relacionados con el frío. Es esencial un mantenimiento regular.
Evitar la congelación de combustible y líquidos: utilizar combustible de alta calidad y agregar aditivos anticongelantes al tanque de gasolina, así como uso de líquidos anticongelantes en el radiador y el limpiaparabrisas. Es vital asegurarnos de que estén en niveles óptimos.
Fallo en las Bujías: uso de bujías adecuadas para climas fríos según las especificaciones del fabricante.
Conductos de Aire Congelados: siempre que sea posible, evitar arrancar el motor en climas extremadamente fríos antes de que el vehículo se haya calentado un poco. Puede ser útil emplear protectores para los conductos de aire.

Calienta la batería y verifica sus conexiones

Si el coche no arranca por frío, calentar la batería y verificar las conexiones son dos revisiones útiles para solucionar el problema. Vamos a ver paso a paso cómo realizar este proceso:

Verificar las conexiones de la batería: asegúrate de que el vehículo está completamente apagado, incluyendo tanto luces como accesorios. Es útil buscar signos de corrosión, suciedad o conexiones sueltas en los terminales. Puedes efectuar una pequeña limpieza con un cepillo de cerdas metálicas.
Calentar la batería: si el clima es extremadamente frío, se puede calentar la batería utilizando un calentador específico o mantas térmicas diseñadas para baterías de automóviles. No es recomendable utilizar métodos de calentamiento extremos, como dirigir aire caliente directamente sobre la batería (por ejemplo con secadores). Deja que la batería alcance una temperatura moderada antes de intentar arrancar el motor.

Calentador de motor

El uso de un calentador de motor puede ser útil en situaciones en las que el coche no arranca por frío. ¿Cómo calentar el motor si no arranca por frío? Si queremos calentar el motor:

Verificar la batería: asegurarnos que se encuentra en perfecto estado y carga antes de optar por calentar el motor.
Usar el calentador: determinados vehículos cuentan con un calentador de motor integrado. Sigue las instrucciones del fabricante. En caso de que tu vehículo no cuente con uno, puedes comprar calentadores externos diseñados para motores de automóviles. Según las recomendaciones del dispositivo será posible conectarlo a un enchufe doméstico o requerirán una fuente de energía externa.
Tiempo de calentamiento: deja que el calentador funcione durante el tiempo recomendado por el fabricante. Esto puede variar según el tipo de calentador y las condiciones específicas.

Es importante recordar que el uso del calentador de motor es una medida temporal que no reemplaza la necesidad de abordar cualquier problema mecánico o eléctrico subyacente que pueda estar afectando el arranque del motor.

Intenta el arranque con cables

Si el motor no arranca, podemos entonces plantear la posibilidad de utilizar pinzas de arranque o conectar la batería a otro vehículo para proporcionar energía a nuestro coche. Para ello necesitaremos tanto unos cables de arranque en buen estado, como otro vehículo adicional con una batería cargada por completo. Vamos a ver como cargar la batería si nuestro coche no arranca por frío:

Estaciona el vehículo con la batería descargada (coche que no arranca) y el vehículo en funcionamiento lo más cerca posible, pero sin que se toquen. Asegúrate de que ambos vehículos se encuentran apagados antes de conectar los cables. Localiza las baterías y conecta los cables de la siguiente manera:

Conecta un extremo del cable rojo al terminal positivo (+) de la batería cargada. Conecta el otro extremo del cable rojo al terminal positivo (+) de la batería descargada.
Haz la conexión del extremo del cable negro al terminal negativo (-) de la batería cargada, y el otro extremo del cable negro a un punto de conexión a tierra en el vehículo que no arranca. Busca un metal sin pintura, como un perno en el bloque del motor, pero evita las partes móviles.
Enciende el motor del vehículo con la batería cargada y deja que funcione durante unos minutos. Intenta arrancar el motor del vehículo con la batería descargada. Si no arranca inmediatamente, espera unos minutos y vuelve a intentarlo.
Desconecta los cables en el orden inverso al que los conectaste: primero el cable negro del vehículo que no arranca, luego el cable negro del vehículo en funcionamiento, luego el cable rojo del vehículo que no arranca y finalmente el cable rojo del vehículo en funcionamiento.

Recomendaciones de CHECK24 para evitar que tu coche no arranque

En CHECK24 te aconsejamos que si tu coche no arranca por frío, además de seguir los pasos y recomendaciones anteriores, no dejes de lado valorar la intervención de un profesional especialista en un taller.

Un buen seguro de coche incluye entre sus coberturas de protección la asistencia en viaje. Por lo que si nuestro coche no arranca por frío y no conseguimos ponerlo en marcha, un remolque de grúa hasta nuestro domicilio es clave.

Con el comparador de seguros de coche CHECK24, puedes filtrar pólizas para tu vehículo al mejor precio y con las mejores garantías de protección en carretera.

Mi coche no arranca pero tiene batería: motivos y consejos

Es una sorpresa desagradable y que suele pillarnos desprevenidos. Descubrimos que el coche no arranca pero tiene batería. Y es que aunque quedarse sin batería en carretera suele ser una de las averías más frecuentes en los desplazamientos con nuestro vehículo, no siempre resulta la causa del fallo mecánico.

Entonces, ¿es necesario llamar al seguro?, ¿uso las pinzas de arranque de la batería? En este artículo CHECK24 revisamos problemas eléctricos habituales y consejos útiles para que tu motor vuelva a funcionar de forma óptima.

Vamos a hablar sobre

¿Por qué mi coche no arranca si tiene batería?

Giramos la llave con frustración pero el coche no arranca a pesar de tener la batería aparentemente cargada. Una avería que puede ir desde conexiones eléctricas corroídas, problemas en el interruptor de encendido o incluso fallos en el sistema de combustible. Además, la tecnología avanzada incluida en los vehículos más nuevos, puede ser el origen del fallo por incidencia con el software o los sensores incorporados.

Si el coche no arranca pero tiene batería es recomendable verificar superficialmente los componentes del vehículo para detectar la causa del fallo. Si las luces funcionan y el claxon y otros elementos eléctricos también, podemos descartar de primeras la batería como origen de la avería. Lo siguiente será revisar que efectivamente hay combustible en el depósito, antes de plantearnos otros escenarios.

Aunque también puede ocurrir que la batería esté cargada y en óptimas condiciones pero el motor de arranque eléctrico falle y no permita accionar correctamente al motor de explosión. Una avería importante que suele requerir asistencia de un profesional mecánico en un taller especializado.  

Los motivos por los que el motor no arranca pero tiene batería son varios. El precio de reparar el motor de arranque puede llegar hasta los 400 euros, y una sustitución elevaría el coste de reparación a los miles de euros. Por ese motivo, detectar la causa exacta, puede ahorrarnos mucho dinero.

Cables de batería erosionados

La erosión de los cables de la batería puede ser la causa del problema si tu coche no arranca aun teniendo una batería funcional. El desgaste de los cables tiene un impacto directo en la transferencia de la energía desde la batería hasta el motor de arranque. Por lo que si existe corrosión o se ha producido un deterioro en el flujo eléctrico, es posible que nos encontremos con problemas para encender el motor con normalidad.

Aunque somos conscientes que no tenemos por qué tener conocimientos ni habilidades mecánicas, es útil verificar visualmente los cables eléctricos por si existiese corrosión, mal mantenimiento o incluso detectáramos algún daño importante en los componentes.

Fallos en el sistema de combustible

Como hemos mencionado, si el coche no arranca pero tiene batería, es posible que nos encontremos con un fallo en otro componente distinto del vehículo. Una avería en el sistema de combustible podría ser el motivo del fallo de arranque del motor. Lo primero, será asegurarnos que el vehículo cuenta con suficiente combustible (gasolina o diésel), observando el indicador (testigo) de combustible situado en el panel de instrumentos del coche.

También puedes revisar los bajos del vehículo por si estuviera perdiendo combustible por una fuga no detectada, o revisar el filtro para asegurar que no esté obstruido.

Interruptor de arranque

El interruptor de arranque es uno de esos elementos en los que no caemos de primeras cuando el coche no arranca pero tiene batería. Sin embargo, este elemento del vehículo es esencial para iniciar el proceso de encendido en muchos de los vehículos modernos.

Si al girar la llave no escuchamos el clásico sonido de arranque, o las luces del tablero no se encienden con normalidad, el interruptor podría estar defectuoso. Si un fallo en este componente es la causa más probable, será necesario reemplazar el interruptor de arranque dañado por uno funcional. Considera recurrir a asistencia profesional en un taller especializado para un diagnóstico más preciso.

Fusibles fundidos

Es crucial considerar la posibilidad de contar con los fusibles fundidos. Estos pequeños componentes juegan un papel esencial en el sistema eléctrico del automóvil. Un fusible defectuoso puede interrumpir el flujo de energía funcional para el arranque.

Si revisando los fusibles encuentras alguno en mal estado, reemplázalo con otro del mismo amperaje. La caja de fusibles suele encontrarse debajo del volante, oculta entre salpicadero y puerta del conductor o bajo el capó. Comprueba la ubicación exacta revisando el manual de usuario del vehículo que se te proporcionó cuando lo adquiriste.

Sin embargo, a veces no basta sólo con sustituirlo. Cuando un fusible se estropea (sobre todo si se funden varios ) puede ser un indicativo de que hay una avería en el sistema eléctrico del vehículo. Si aún así el problema persiste y el coche no arranca pero tiene batería, podría ser indicativo de un problema eléctrico de mayor magnitud que requiera revisión mecánica profesional.

Consejos para solucionar problemas de arranque en tu coche según CHECK24

Además de estos escenarios habituales, aún existen diversas causas adicionales que podrían ocasionar un fallo en el funcionamiento del arranque del vehículo. Desde calentadores defectuosos, la correa de distribución, uso de aceites no recomendados, hasta fallo en las bujías.

Si las verificaciones básicas no resuelven el problema, recurre a asistencia de un profesional para diagnosticar y abordar el problema específico.

Recurrir al seguro del coche es siempre una solución efectiva y rápida. Contactar con nuestra aseguradora e informar de la avería es clave. Puede sernos muy útil si nuestra póliza cuenta con una asistencia en viaje completa que contemple arrastre de grúa.